La gente prefirió dejar la rosca tirada de lo insípida que sabía, y ante la falta de botes de basura en el Malecón porque tampoco pusieron, dejó los trozos tirados.
Como se lo informamos antes, la rosca comprada en Tepic y traída por carretera, no gustó, y ya en su apariencia se veía mala.
La gente la dejó con unas cuantas mordidas, en el suelo y las jardineras.
¡Que vergüenza!