El Gobierno de Luis Ernesto Munguía González y sus secuaces decidieron que en el actual ejercicio fiscal, así como tampoco el año pasado, le meterían dinero al mantenimiento de las tuberías grandes del Pozo Radial, confiando en que, a pesar de su antigüedad, podían resistir hasta otro trienio.
Así, se gastaron ese presupuesto en otros asuntos. Pero hoy, el destino les jugó chueco y una de las tuberías más impresionantes de la ciudad, se quebró, no solo desperdiciando cientos de miles de litros de agua potable sino que dejando a más de 150 colonias de la ciudad sin suministro hasta el viernes o incluso sábado si es zona alta.
El Ayuntamiento informa que ya la está reparando, pero el daño está hecho. Decenas de miles de personas no podrán bañarse, hacer sus necesidades, lavar ni tener sus casas limpias.
Y no todos tienen tinaco. A muchos se les cortó el agua de inmediato, a otros les quedan apenas unas horas. Eso sí, a los grandes hoteles de lujo no se les fue el agua ni misteriosamente se les rompió ninguna tubería cercana.
Este es el precio a pagar por la ineficacia de Luis Ernesto Munguía cuyo Gobierno Municipal es un despropósito, y no ha prevenido este tipo de desastres ni tiene protocolos de emergencia.
Quien sabe cuántas tuberías más resten por romperse y dejar sin agua a la ciudad por esa falta de monitoreo y reparación. Pero algo está claro: si ni agua podemos tener en Vallarta, la dignidad ciudadana es un tesoro demasiado lejano.
#PrimeroVallarta TE INFORMA con la verdad