Con el objetivo de reorganizar sus filas de cara al proceso electoral de 2027, el partido Movimiento Ciudadano (MC) llevó a cabo la toma de protesta de su nueva dirigencia local en un evento celebrado en el salón FRAVA.
Ante una audiencia de aproximadamente 350 asistentes, Ricardo René Rodríguez Ramírez, conocido como «el hombre de las 4R», asumió oficialmente el cargo de coordinador municipal, acompañado por Rocío Cerón en la estructura directiva. La ceremonia contó con el respaldo de la dirigencia estatal, encabezada por Mirza Flores, y la presencia de figuras clave del gabinete estatal como Alberto Esquer. El evento marcó el retorno de la influencia del denominado «Grupo Vallarta», facción que dominó la escena política local durante sus periodos de gobierno previos.
La presencia de liderazgos tradicionales como el dos veces alcalde Arturo Dávalos Peña y el actual coordinador de gabinete estatal, Diego Franco Jiménez, subrayó la intención del partido de apostar por la experiencia de sus cuadros históricos para recuperar la confianza del electorado vallartense. Durante su intervención, Dávalos Peña enfatizó la intención de retomar la fuerza política que caracterizó a las administraciones naranjas antes de su salida del poder en 2021.
A pesar del entusiasmo mostrado por la militancia presente, diversos observadores señalaron la ausencia de rostros nuevos o perfiles emergentes en la estructura de mando recién nombrada. La alineación presentada se compone mayormente de figuras ya conocidas que han ocupado cargos en administraciones pasadas o que actualmente laboran en dependencias estatales como la UNIRSE.
Esta configuración sugiere una estrategia basada en la consolidación del grupo político existente, buscando reciclar eslóganes y fórmulas de gestión anteriores bajo la justificación de ofrecer «buenos gobiernos».
El nuevo coordinador, quien también se desempeña como recaudador de rentas del gobierno estatal, asume el reto de reagrupar a una militancia que busca posicionarse nuevamente como una opción competitiva en el puerto.
La misión declarada por la dirigencia es superar el desgaste de gestiones pasadas y la reciente derrota electoral para recuperar la alcaldía en los próximos comicios. No obstante, el dominio jerárquico del «Grupo Vallarta» en esta renovación operativa deja claro que la conducción del partido se mantiene bajo el control de sus figuras tradicionales de cara a la selección del próximo candidato.