Los vallartenses ya le están dando la espalda al Partido Verde, que para ellos representa a un Gobierno Municipal que tiene la ciudad sumida en el peor desastre logístico y de servicios de su historia.
Resulta que la ya diezmada Dirigencia Municipal del Verde convocó a una jornada de afiliación en Playa Grande, esperando contar con una nutrida respuesta. Pero el resultado no pudo ser más desalentador: apenas llegaron 25 personas. Sillas vacías. Había casi más staff que asistentes.
El evento de por sí ya era un fracaso. Miyagui tuvo que hablarle a Ramón Chávez para que trajera gente de la nómina y llenar los huecos. No hubo más que hacer. Y ni así se vio real su convocatoria.
Y es que, están ciegos. Los del Partido Verde creen que tienen una buena estructura y hacen buen gobierno, pero lo único que tienen es una nómina municipal.
El mismo círculo cerrado de directores y jefes, así como empleados, son convocados a reuniones donde Ramón Chávez les lava el cerebro al estilo de su secta, y todos salen creyendo que van muy bien.
Pero los vallartenses que viven y sufren el desgobierno en las calles han despertado, y ahora entienden que el Verde no debe recibir más apoyo ciudadano y tienen que irse en el 2027 para jamás regresar.
Esto fue solo un ejemplo sutil, una cachetada con guante blanco de los vallartenses a quien les pidió el voto y ahora les da la espalda desde el Ayuntamiento.
El Partido Verde, ha fracasado, y no se va a levantar. El tucán, está muriendo.