El tablero político en el Ayuntamiento de Puerto Vallarta vive momentos de intensa redefinición ante diversas noticias de cambios internos y convulsiones. Uno de esos hechos es el fuerte (aún rumor) hecho de que el regidor Luis Escoto estaría preparando su salida de las filas de Morena.
De manera extraoficial, ha trascendido que el edil se encuentra en negociaciones muy avanzadas para integrarse al Partido Verde Ecologista de México, marcando un distanciamiento definitivo con el partido que lo llevó al cargo. Este movimiento representa un cambio estratégico en su carrera, dejando atrás su militancia en el proyecto de la Cuarta Transformación «guinda» para buscar nuevos horizontes políticos bajo las siglas del tucán.
La posible incorporación de Escoto al Partido Verde no es un hecho aislado, sino la culminación de una serie de movimientos que lo llevaron a alejarse primero de su impulsor original, Chuy Michel, a quien fue leal bajo el yugo del gobierno del Profe. Luego, para después tener un acercamiento transitorio con el equipo de Carla Castro y Juan Carlos Castro Almaguer, otros dos cuadros que están en el limbo morenista actual.
No obstante, parece que el regidor finalmente ha encontrado coincidencias sólidas con el proyecto político que encabeza Luis Ernesto Munguía a nivel local y estatal. Como miembro destacado de la comunidad LGBTQ, su llegada al Verde se interpreta como una búsqueda de consolidar su agenda de diversidad en un entorno que le ofrezca mayores garantías de crecimiento.
Desde la perspectiva del Gobierno Municipal, la suma de Luis Escoto representaría un fortalecimiento clave para la administración actual, ya que el alcalde y su Ayuntamiento estarían integrando a un regidor más a su planilla de aliados estratégicos dentro del Cabildo. Este movimiento no solo facilita la aprobación de proyectos e iniciativas del Ejecutivo edil, sino que altera la correlación de fuerzas frente a la esporádica oposición.
Para el ‘tucán gobernante’, se trata de una ganancia táctica que permite mayor fluidez en la toma de decisiones municipales y asegura un voto de confianza adicional en las sesiones ordinarias.
Por el contrario, para Morena la salida de Escoto significa la pérdida de un cuadro importante con presencia en sectores sociales específicos y un debilitamiento de su representación edilicia en el municipio. Al quitarle este activo al partido guinda, el Partido Verde se posiciona con mayor fuerza como la primera fuerza política en la región, restándole margen de maniobra a Morena, aunque dicho sea de paso, ‘Chuyita’ nunca ha mostrado tintes de oponerse al alcalde ni a sus iniciativas, tampoco ha sido crítica del régimen tucanista.
Es un golpe simbólico y numérico que obliga a la dirigencia de Morena, bajo quien sea que esté liderada, a replantear su estrategia de contención y liderazgo interno para evitar más fugas hacia el bloque oficialista.
A pesar de la efervescencia que ha causado esta noticia en los pasillos de la presidencia, todavía falta que el regidor formalice públicamente su postura y entregue la notificación correspondiente a la secretaría del Ayuntamiento si es que cambia de fracción edilicia.
En el ámbito político vallartense es bien sabido que las negociaciones pueden caerse de último minuto, tal como suele pasar en los cierres de acuerdos de esta naturaleza. Mientras no exista un documento oficial, publicación o una rueda de prensa del joven regidor, el cambio de bando permanece en el terreno de las filtraciones, dejando la expectativa abierta sobre si Luis Escoto dará finalmente el paso definitivo hacia el Partido Verde.