El primer año de actividades del Cabildo de Puerto Vallarta ha estado marcado por una firme agenda de derechos humanos, equidad e inclusión, un esfuerzo que ha encontrado uno de sus principales motores en el trabajo de la regidora Melissa Madero. Su Primer Informe de Actividades 2024-2025 revela una serie de iniciativas que han transitado de la propuesta a la realidad, consolidando un marco normativo más sensible a las diversas comunidades del municipio.
Desde la Comisión de Igualdad Sustantiva de Género y Diversidades, la regidora Madero ha enfocado su labor en traducir el espíritu de la inclusión en políticas públicas concretas. Uno de los logros más visibles fue la aprobación del Cabildo de la Diversidad, un acuerdo que convirtió al cuerpo edilicio en un foro abierto para la visibilidad y el diálogo sobre los derechos de las comunidades LGBTQ+. En este mismo tenor, se promovió la iniciativa para crear el Distintivo I, buscando inyectar la cultura de la diversidad en la importante industria turística de la región. Además, en un tema de salud pública con enfoque de derechos, se impulsó la creación del COPRESIDA local para abordar la prevención y atención sin estigmas.
La gestión de la regidora no se limitó a temas de diversidad, sino que se extendió a la protección de los grupos más vulnerables. Un punto crucial de su trabajo fue la presentación del Ordenamiento para la Protección Infantil en el Turismo, un esfuerzo legislativo dirigido a blindar la seguridad y el bienestar de niñas, niños y adolescentes en las actividades del sector.
En el ámbito de la justicia social y el reconocimiento, se buscó honrar la trayectoria de quienes defienden estas causas. Se propuso una nueva categoría de Derechos Humanos para el Premio Vallarta y una iniciativa para denominar el “Parque de las Mujeres”, buscando saldar una deuda histórica de reconocimiento en el espacio público.
Quizás el impacto más significativo de su labor legislativa se observa en la modificación del Reglamento Municipal. Gracias a la gestión, la Ley Tres de Tres contra la Violencia fue incorporada al Artículo 331 del nuevo Reglamento, lo que obliga al Ayuntamiento a respetar y aplicar la legislación que prohíbe a personas agresoras de mujeres ocupar cargos públicos.
Este hito establece un filtro ético fundamental para la función pública local. Sumado a esto, se emitió un exhorto clave para garantizar la Paridad de Género en el Ayuntamiento, buscando asegurar que los puestos directivos sean ocupados de manera equitativa por mujeres y hombres.
El balance del primer año de la regidora Melissa Madero, en colaboración con el Cabildo vallartense, muestra un avance legislativo que busca cimentar los principios de la equidad y los derechos humanos en el gobierno municipal, dejando una huella tangible en el andamiaje legal de Puerto Vallarta.