El Puente Amado Nervo, la infraestructura federal que unirá a Nayarit y Jalisco sobre el río Ameca, avanza a un ritmo mayor al previsto y todo apunta a que podría estar terminado antes del calendario original, con una posible entrega adelantada para junio, varios meses antes de lo proyectado inicialmente. La obra forma parte del programa nacional de infraestructura carretera y es considerada estratégica para la conectividad entre la Riviera Nayarit y Puerto Vallarta.
El proyecto fue adjudicado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) a un consorcio integrado por las empresas Recsa, Jaguar Ingenieros Constructores y JYR Ingenieros Constructores, con una inversión estimada cercana a los 900 millones de pesos, aunque distintas estimaciones del contrato base sitúan la obra principal en alrededor de 615 millones de pesos, más recursos para accesos y obras complementarias.
De acuerdo con la planeación oficial, el puente comenzó su construcción en julio de 2025 y tendría originalmente un plazo de ejecución de 547 días naturales, lo que colocaba su finalización hacia finales de 2026 o inicios de 2027. Sin embargo, reportes recientes sobre el avance de los trabajos señalan que la obra podría reducir varios meses su calendario, debido al progreso acelerado en la colocación de trabes y la cimentación del viaducto.
Las imágenes recientes de la obra permiten observar un progreso significativo desde el punto de vista estructural. En ellas se aprecia que buena parte de los pilares de concreto ya se encuentran concluidos, y que varias trabes prefabricadas de gran longitud han sido colocadas sobre los apoyos, una fase que en proyectos de esta magnitud suele marcar el paso de la etapa de cimentación a la fase de integración del tablero. Este avance indica que la obra ha superado las etapas más complejas del proceso constructivo, como la consolidación de pilotes y la estabilización de apoyos en el lecho cercano al río Ameca.
También se observan operaciones de grúas de gran capacidad montando segmentos estructurales, lo que confirma que el proyecto está en la etapa de montaje de superestructura, uno de los momentos más visibles del progreso de un puente. Desde un criterio técnico, cuando la obra alcanza esta fase y el número de columnas y vigas principales ya está instalado, el avance físico puede acelerarse rápidamente con la colocación de losas, parapetos y sistemas de rodamiento.
El puente Amado Nervo tendrá una longitud cercana a 800 metros y múltiples carriles de circulación, lo que permitirá mejorar de forma sustancial la movilidad entre Bahía de Banderas, Nayarit, y Puerto Vallarta, Jalisco. Se espera que esta nueva conexión reduzca tiempos de traslado y mejore el flujo vehicular entre ambas zonas metropolitanas, que concentran actividad turística, comercial y residencial de gran escala.
Además de la conectividad, el proyecto se perfila como un detonador económico regional. Durante su construcción se estima la generación de miles de empleos directos e indirectos, además de beneficios para proveedores y transportistas vinculados a la obra. A largo plazo, el nuevo puente también podría impulsar la plusvalía inmobiliaria y fortalecer la integración económica entre la Riviera Nayarit y el corredor turístico de Puerto Vallarta.
Si la tendencia de avance observada se mantiene en los próximos meses, el Puente Amado Nervo podría convertirse en una de las pocas obras de infraestructura federal recientes que se entregan antes de lo previsto, lo que significaría un adelanto significativo frente al calendario original. Para una región donde proyectos de conectividad han tardado décadas en concretarse, o atrasos de meses y años, la posibilidad de ver terminada esta obra antes de tiempo marcaría un hecho inusual y altamente relevante para la movilidad de la Bahía de Banderas.
Sin embargo, la entrega prematura del puente corre el peligro de no tener el impacto funcional inmediato porque del lado de Jalisco, en Puerto Vallarta no se han realizado las adecuaciones necesarias.
Por parte del Gobierno de Jalisco, el compromiso adquirido es de terminar la avenida complementaria del puente a la ciudad, a la cual le faltan aproximadamente 2 kilómetros desde el tramo ya existente desde hace años.
En el mismo sentido, este tramo ya existente, conocido como avenida Federación es de solo 4 carriles, pero deberá ser de 6, porque de esa misma cantidad es el puente.
Por su parte, el Gobierno Municipal vallartense tiene que ampliar a 4 carriles la avenida Camino a Ixtapa y la México, así como terminar la avenida Federación, para que el flujo vehicular del puente tenga un desahogo correcto, de lo contrario, se hará un enorme embotellamiento.
Ninguna de ambas obras ha iniciado, por lo que el puente podría terminarse, pero no llevar a ningún lado.
#PrimeroVallarta TE INFORMA CON LA VERDAD.