Una noticia que retumba en los pasillos del Ayuntamiento se ha filtrado como la humedad al exterior hacia la ciudadanía. Resulta que tras los atropellados e improvisados cambios de directores, jefes, gerentes y personal en las dependencias municipales ejercidos en pleno Año Nuevo, el Gobierno Municipal se encuentra en crisis por falta de claridad para cumplir sus funciones y los constantes procesos de entrega – recepción.



Los servicios públicos están fallando, junto a varias dependencias como la Policía, los Bomberos o las propias dependencias que atienden al ciudadano, porque las operaciones de compra de insumos de trabajo del Ayuntamiento están detenidas luego de que se cambiara al tesorero, producto de un turbulento conflicto político.
No hay compras que pueda hacer el Ayuntamiento, lo que dificulta el trabajo de las dependencias y frustra a los proveedores, esto porque el Gobierno aún no tiene las condiciones para pagar debido a que la Tesorería está en un proceso de cambio.
Asímismo, esto impacta en los servicios públicos, porque no se le puede pagar a la empresa de la basura que es privada, ni a ningún contratista del Ayuntamiento, lo que entorpece sus labores, ya que tendrían que trabajar gratis.
Si antes el gobierno estaba fallando mucho, ahora lo está haciendo más. Por el bien de la ciudadanía, el Ayuntamiento necesita terminar de incorporarse y establecer sus direcciones ya, porque de lo contrario, empezará un trimestre complicado y donde va a quedar mucho a deber.