Como nunca antes en la historia de Puerto Vallarta, se están registrando manifestaciones y protestas sociales, porque la gente ya está harta de malos gobiernos y crisis que son culpa del Ayuntamiento pero quedan sin respuesta.
Hoy, la ineptitud y desinterés del Gobierno Municipal, quedaron explícitamente demostrados. Porque, por segunda vez en una semana, un grupo social manifestó con anticipación su intención de bloquear la avenida principal de la ciudad si no se les atendía en la exigencia de su causa, en esta ocasión, justicia y atención legal al caso de Clarisa, cuyo agresor vial continúa libre y sin ser investigado tras embestirla a toda velocidad.
Pero sucedió lo mismo que las demás ocasiones: el Ayuntamiento no hizo nada, sino publicar un comunicado patético y desear mucha suerte. Nuevamente, la administración municipal esperó a los manifestantes, retándolos a ver qué tantos podían ser y el caos que podían provocar.
Y ocurrió lo que ya sabemos: una ciudad colapsada con afectaciones logísticas y económicas todo el día. El Ayuntamiento, igual que en Mismaloya, no actuó por cumplir su deber, sino por la incontenible presión social que ya tenía, y sin dar otra vez una solución por escrito.
Ya van más de 5 protestas de este tipo en poco más de un año de gobierno actual, y los cien gerentes y asesores que tiene el Ayuntamiento todavía no saben que hacer.
La fórmula sería muy fácil: cumplir el deber básico y no tener funcionarios corruptos que comentan irregularidades, ya sea en la oficina sobre el papel o en la calle siendo policías y tránsitos.
Es triste ver cómo Puerto Vallarta se cae a pedazos por problemas que son desoídos y errores que el Gobierno Municipal se niega a solucionar, sino hasta que la ciudad ya está en el hoyo.
Hoy fue la impunidad por el agresor de Clarissa, ayer fue la privatización de Mismaloya, antier fue la falta de agua, y mañana… ¿serás tu sufriendo una injusticia sin ser atendida? El vallartense ya despertó y no habrá más piedad hacia el Gobierno. Pero el Ayuntamiento, parece no estar dispuesto a entenderlo.