Colectivos, activistas y empresarios, realizaron una edición más de la «Pesca de Basura», alquilando pangas para ir a recoger desperdicios sólidos que flotaban en la bahía.
Ahora con las lluvias, los ríos crecen, y junto a arroyos y canales, se llevan la basura acumulada hacia el mar, contaminando el hábitat de la vida marina.
En esta edición, fueron encontrados desde jeringas, vasos y platos desechables, hasta partes de muebles, llantas y envolturas. Sacadas para evitar que afecten a la fauna.
Los participantes hicieron un llamado a que la gente no tire la basura fuera de lugar y así no acabe en los océanos, pues el agua del mar es hogar para muchísimas especies.