El señalamiento estalló sin rodeos: personal adscrito al regidor Arnulfo Ortega, “Don Chonito”, fue identificado participando en actividades del Partido Acción Nacional en pleno horario laboral, mientras seguían cobrando como funcionarias del Ayuntamiento de Puerto Vallarta.
De acuerdo con registros digitales y evidencia de su presencia en eventos públicos, las asistentes habrían acudido a una rueda de prensa del PAN el martes 10 de marzo de 2026, alrededor del mediodía, es decir, dentro de su jornada oficial. La situación no es menor: conforme a la Ley General de Responsabilidades Administrativas, el uso del tiempo laboral y, en su caso, de recursos públicos para fines político-partidistas podría constituir una falta administrativa que derive en sanciones que van desde suspensiones hasta inhabilitaciones.
El tema escala porque no se trata de personal cualquiera, sino de colaboradoras directas del regidor, lo que abre la posibilidad de responsabilidades adicionales si se acredita que hubo conocimiento, tolerancia u omisión en la supervisión por parte de su superior jerárquico.
Pero más allá del ángulo legal, el caso deja entrever un trasfondo político que ya empieza a hacer ruido en el escenario local. Y es que la presencia del equipo de Don Chonito en actos del PAN no parece un hecho aislado, sino una señal que apunta hacia una posible reconfiguración de lealtades.
Aquí es donde aparece el giro que muchos ya comienzan a comentar en voz baja: el regidor identificado con el Partido Verde podría estar, en los hechos, más cerca del PAN de lo que públicamente admite. No sería, en realidad, un cambio abrupto, sino la confirmación de una identidad política que desde hace tiempo se percibía más alineada con posturas conservadoras, tradicionales y religiosas, características que encajan con el perfil panista clásico.
Un eventual movimiento de este tipo no solo implicaría redefinir su posición política, sino también marcar distancia con el grupo del alcalde Luis Munguía, en un momento donde las relaciones internas parecen tensarse y los espacios de poder ya no fluyen como al inicio de la administración.
Por ahora, no hay una postura oficial del regidor que aclare el rumbo. Pero entre evidencias, señalamientos y coincidencias, la narrativa comienza a tomar forma por sí sola.Porque en política, cuando el equipo se adelanta, pocas veces es por accidente. De hecho, en realidad se le conoce como «avanzada», y sirve para medir el terreno.
En este virtual escenario, la pregunta sería si Don Chonito va a apoyar a Juan Calderón o le hará competencia interna, porque bien lo sabemos: si Arnulfo se integró en la planilla de Munguía, fue porque no le dieron la candidatura por el «Frente».
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