Luego de una intensa jornada de casi 24 horas de manifestaciones y bloqueos viales que paralizaron los accesos principales de la ciudad, el caso de Clarisa ha dado un giro legal determinante. Diego Guadiana Palomera, esposo de la víctima, confirmó que la Fiscalía ha reclasificado el delito de lesiones a homicidio, comenzando apenas a cumplir sutilmente con una de las demandas principales del movimiento «Justicia para Clarisa».
A través de un mensaje público dirigido a la sociedad vallartense, Guadiana Palomera informó que la integración de la carpeta de investigación ha progresado significativamente. Gracias a la presión social y la aportación de nuevas pruebas, el caso ya no se persigue como una agresión física menor, sino bajo la gravedad de un asesinato.
«Ya se reclasificó el delito, pasó de ser de lesiones a homicidio. Ya se solicitaron audiencias nuevamente y el día de hoy me acaban de notificar la fecha de audiencia», compartió Diego, señalando que el proceso jurídico entra ahora en una fase crítica de resolución.
De acuerdo con las declaraciones del viudo de Clarisa, el presunto responsable ya está plenamente identificado y ha comparecido ante la Fiscalía del Estado. Diego aseguró que las autoridades cuentan con «suficientes datos de prueba» para comprobar la culpabilidad del señalado, lo que genera una expectativa de justicia pronta para la familia.
Sin embargo, esto es solo una parte del rompecabezas. Pues mientras la Fiscalía cede a la presión y comienza a acelerar el caso, el Ayuntamiento de Puerto Vallarta continúa ignorando el problema y no se ha pronunciado al respecto.
El Gobierno Municipal no ha presentado a los policías municipales involucrados en dejar ir libre a Erick ‘N’ la madrugada del choque ni presenta pruebas de estar apoyando o presionando a la Fiscalía. El Ayuntamiento vallartense del Partido Verde, continúa sin dar la cara a la manifestación.