En un movimiento administrativo que ha sacudido la estructura del actual gobierno municipal, el pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad el nombramiento de Hugo Alberto Robles Cibrián como nuevo tesorero de Puerto Vallarta. Este relevo ocurre tras la inesperada salida de Raúl Rodrigo Pérez, cuya renuncia —pese a ser uno de los hombres de confianza del alcalde— ha dejado interrogantes sobre la estabilidad financiera en este arranque de año.
Aunque el gobierno del Arq. Luis Ernesto Munguía González presenta este cambio como una estrategia de fortalecimiento, el perfil del nuevo tesorero no es ajeno a la nómina municipal.
Robles Cibrián se desempeñaba hasta ayer como titular de Catastro Municipal, cargo que ocupó por cuando empezó el gobierno de Munguía, tras haber sido uno de los directivos secundarios de esa dependencia durante la administración del exalcalde Luis Alberto Michel Rodríguez.
Esta transición desde una dirección técnica a la máxima responsabilidad financiera del municipio pone a Robles Cibrián en el centro de la atención pública. Si bien cuenta con una maestría por el Tecnológico de Monterrey y un doctorado en curso en Administración Pública, su ascenso directo desde las filas de la administración pasada añade un matiz de incertidumbre y duda a la solidez del dinero institucional en la gestión de Munguía.
Durante la sesión ordinaria de Cabildo donde se ratificó el nombramiento con 16 votos a favor, el consenso político vino acompañado de una exigencia implícita por parte de las y los regidores. En el seno del cuerpo edilicio se enfatizó la necesidad de que la transición no sea solo un cambio de nombres, sino un ejercicio de rendición de cuentas.
Se ha solicitado formalmente que la Tesorería Municipal presente un informe detallado sobre el estado de las cuentas públicas antes y después de la salida de Raúl Rodrigo Pérez. El objetivo es que la ciudadanía y el propio Cabildo tengan certeza sobre el manejo de los recursos de los vallartenses durante este periodo de cambio de mando.
Por su parte, el alcalde Luis Munguía defendió la propuesta asegurando que el relevo garantiza un manejo responsable y ordenado del erario. El reto para Hugo Robles será demostrar que su experiencia en la recaudación catastral puede trasladarse con éxito a la planeación presupuestal global, en un escenario donde la transparencia ha sido la demanda principal de las fracciones edilicias.