A partir de este lunes, la atención se centraliza en el arranque del conteo de votos de la consulta popular que definirá el futuro del Malecón de Puerto Vallarta, estableciendo si este icónico corredor se mantendrá exclusivamente peatonal o si se reabrirá al tráfico vehicular.
Justo cuando la ciudad espera el resultado de este ejercicio democrático, la Asociación de Hoteles de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas A.C. ha decidido reforzar su postura institucional, enfatizando que la conservación del área como un espacio libre de vehículos es crucial para mantener la competitividad turística de la región.
El organismo reconoce la importancia de la participación ciudadana manifestada en la encuesta, pero insiste en que el Malecón es un pilar que aporta seguridad, convivencia y sustentabilidad urbana, cualidades fundamentales que se pondrían en riesgo con la presencia de automóviles, pues representa un valor añadido incalculable para el destino.
El principal argumento de la Asociación Hotelera es que reabrir el Malecón al tráfico significaría un «retroceso ambiental y urbano» que va en contra de las tendencias globales de desarrollo.
El Malecón peatonal, tal como está, es un modelo de ciudad sostenible y de movilidad segura, alineado con los destinos turísticos líderes en el mundo que priorizan los espacios caminables y la calidad del ambiente sobre la circulación vehicular.
Mantener el carácter peatonal de la zona fortalece la imagen de Puerto Vallarta, ofreciendo una experiencia turística de alta calidad al estar libre de contaminación visual y auditiva, un factor clave para atraer visitantes y mejorar su estadía.
Además, el gremio hotelero advierte sobre el riesgo inminente que generaría la convivencia de peatones y vehículos en una de las zonas con mayor afluencia de la ciudad. Los altos flujos de personas, sumados al carácter de convivencia familiar que se da diariamente en este espacio, hacen que la presencia vehicular resulte simplemente incompatible con la seguridad.
«Compromisos de esta índole no solo afectarían al turista, sino que también mermarían la calidad de vida de los residentes, contrariando el objetivo de tener ciudades más seguras, ordenadas y sostenibles, un ideal que la preservación del corredor peatonal ha logrado mantener hasta ahora», señala su postura.
Por todo lo anterior, la Asociación ha solicitado formalmente a las autoridades que la decisión final, que impactará a largo plazo en la fisonomía urbana de Puerto Vallarta, trascienda el resultado de la consulta y se base en un proceso técnico y multidisciplinario. Esto implica la realización de análisis técnicos de movilidad sustentable, una rigurosa evaluación de riesgos peatonales y ambientales, y la creación de mesas de diálogo con especialistas en urbanismo, turismo y seguridad vial.
Piden también la revisión de alternativas logísticas, como un estudio técnico para horarios controlados de suministros, sin que estos afecten la seguridad del peatón.
Finalmente, la Asociación de Hoteles de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas reitera que la decisión debe tomarse con una visión de largo plazo y un enfoque sustentable, e incluso integrarse al Plan Integral de Movilidad Urbana Sostenible (PIMUS) que está en elaboración.
Concluyen reiterando su total disposición a colaborar activamente con las autoridades y los ciudadanos en la búsqueda de soluciones que verdaderamente impulsen tanto la movilidad segura como la competitividad y la sustentabilidad del destino turístico.