Cada vez son más repetidas las ocasiones en las que los ejemplares se adentran a las playas turísticas de Puerto Vallarta
Con mucha frecuencia ya, prácticamente escenas semanales de rutina, se observa a cocodrilos siendo retirados de una playa turística, y también descansar a las orillas de desembocaduras en ríos de zonas concurridas en la ciudad.
Esta situación no es bajo ninguna circunstancia de menor importancia, mas tampoco hay que alarmarse de más. Los cocodrilos tienen su hábitat natural en esteros y manglares, lagunas y ríos quietos de la región.
Ecosistemas que por supuesto han ido viendo reducir su existencia debido a la rápida expansión del desarrollo urbano.
Pero, lejos de percibirse como una amenaza, la presencia común del cocodrilo debería aprovecharse como oportunidad. ¿Y si se promoviera al cocodrilo como se pone al canguro en Australia o al elefante en la India?
Ambos animales mencionados, también llegan a ser agresivos y peligrosos con el ser humano si también se les acercan y molestan. Pero son símbolos para un destino turístico.
Ante tan claro panorama, es indispensable que las autoridades terminen de señalizar correctamente las zonas donde se identifica la presencia de cocodrilos y garantizar la distancia segura entre ellos y los humanos.
Sin embargo, no dejan de ser fauna exótica que quienes ven y vienen de fuera, observan con asombro, eso es parte de una experiencia de apreciación salvaje, aspiración que comúnmente tienen entre sus expectativas los viajeros que vienen a Vallarta.
Los cocodrilos no son enemigos del destino turístico, simplemente necesitan ser provistos de condiciones para quedarse en zonas que hoy ya son de uso recreativo.
¿Qué opinas?
#PrimeroVallarta te informa.