El alcalde hace la misma jugada en cada evento público: llama a la nómina para que lo rodeé y lo proteja, no le queda de otra
Quizás muy brillante o probablemente ingenuo (según como se le vea); idea de él o de alguno de sus 57 asesores y gerentes inservibles. Pero el hecho es que, Luis Ernesto Munguía González, alcalde de Puerto Vallarta, ya tiene establecido un interesante esquema de círculo con doble función: guarda espaldas y simulador de aforo.
Se trata de lo que llamaremos «la borregada tucán». Un grupo de entre 15 y 20 mismos directores, jefes y funcionarios de su gabinete, además de dos o 3 regidores; acompañados por poco más de 40 personas, quienes trabajan en el Ayuntamiento. Y esas 40, quizás lleven a algún familiar o amigo. Y entre 10 y 15 pacientes de anexos (aportados por Titi Bravo).
Ese grupúsculo de reducidos «líderes», servidores públicos y compañía, son los que en absolutamente todos los eventos, fieles y leales cuál viejita devota de parroquia católica, acuden para nutrir el aforo y aparentar un «éxito en la convocatoria».
No obstante, esa borregada tucán cumple también otro propósito: proteger la integridad y el «prestigio» del presidente municipal. Porque sí: ahora que se dejó entrever la ausencia de Luis Ernesto Munguía en las situaciones de crisis para Puerto Vallarta, su equipo lo ha estado sacando a la calle para llenar ese negativo (sin éxito). Pero por supuesto que no van a arriesgar a su serenísimo rostro bello a que venga la señora de la colonia para reclamarle que no hay agua, o el joven activista lo agarre a gritos en público y le escupa.
Por consiguiente, ahora que están haciendo estás absurdas «rutas del bien» al estilo rockstar hollywoodense, es esta borregada tucán quienes hacen avanzada, círculo de seguridad y por supuesto, arreglan la adulación pública para que Munguía salga como héroe en las fotos y videos, emulando ser querido en la calle.
Claro que si Luis Ernesto Munguía González se parara un día sin este dispositivo agendado en cualquier colonia, quien sea que lo viera le recordaría con groserías a su madre «Conchita», y le tendría a bien mostrar la parte exterior del dedo medio, bien levantado.
Porque en los hechos, el gobierno y la imagen de Munguía están por los suelos, se trata del alcalde más desprestigiado en tan poco tiempo del que Puerto Vallarta tenga memoria.
Por eso, esta borregada tucán es lo único que le queda, para salir a la calle y aparentar prestigio, intentar convencer a algún iluso de que realmente hay alguien que a estas alturas le cree o lo apoya sin recibir dinero del erario o privilegios del Ayuntamiento.
Luis se autoengaña, o bien, se deja engañar. Como también lo hacen los que lo acompañan si lo hacen creyendo que es real ese show de la popularidad callejera, lejos de entender que su rol en los actos públicos es asignado, planeado y actuado como los de una pastorela en la primaria.
Simplemente, ese teatro no es real. Es el MUNGUÍA en campaña saliendo con las mismas personas para no salir dañado. El Gobierno Municipal del Verde, no tiene futuro, ni posibilidades de competir.
Lo único que les queda, es aparentar que la crítica social no les importa y conservar una estructura pagada de aplaudidores desde la nómina, que deberán saber su sueldo les será dado integro hasta que los corran el 1 de octubre del 2027, porque el Partido Verde, NO VA A REPETIR.
Ya lo sabes.
#PrimeroVallarta TE INFORMA con la verdad INCÓMODA.