Puerto Vallarta se prepara para el rescate de una de sus atracciones más emblemáticas. El impresionante galeón Marigalante II (anteriormente conocido como Jolly Roger), que tuvo su base de operaciones y su «hogar» durante años en las aguas de Cancún, ha completado la titánica tarea de cruzar el Canal de Panamá y ya se encuentra en el Océano Pacífico, enfilando su proa directamente hacia la Bahía de Banderas. Su llegada está programada para reemplazar al legendario Marigalante hundido y podría coincidir con las celebraciones de Año Nuevo.
Esta maniobra representa un sacrificio y un esfuerzo logístico monumental, al trasladar un activo turístico clave de la costa del Caribe a la del Pacífico. El viaje, que implica dejar atrás su puerto base en Cancún, se divide en dos tramos principales, sumando un recorrido de más de 2,300 millas náuticas (más de 4,295 kilómetros): la ruta desde Cancún hasta el Canal de Panamá (cerca de 870 millas náuticas) y la larga navegación por el Pacífico hasta Puerto Vallarta (alrededor de 1,450 millas náuticas).
El traslado es vital tras el hundimiento del Marigalante original el 10 de octubre de 2025. El buque, réplica de una Nao del siglo XVI, se fue a pique frente a la costa de Puerto Vallarta debido a una falla mecánica crítica en el sistema de achique. La pérdida del barco, que por décadas simbolizó el entretenimiento en la bahía, obligó a la empresa a tomar la drástica decisión de mover al Jolly Roger de Cancún para asegurar la continuidad de esta popular experiencia.
Con el Marigalante II en el tramo final de la épica travesía transoceánica, el sector turístico local respira aliviado. La anticipación crece a medida que el buque se acerca, con la esperanza de que su majestuosa presencia restablezca el popular show pirata y los fuegos artificiales en el Malecón regresen como en la víspera de Año Nuevo.