Vecinos y usuarios de la playa Garza Blanca denunciaron que el acceso a esta playa pública ha sido cerrado y se está construyendo un espigón en el mar sin contar con los permisos necesarios.
Según testimonios, el hotel ubicado en la zona ha levantado un muro de rocas tipo espigón perimetral, lo que ha generado preocupación por las posibles afectaciones al medio ambiente y la fauna marina.
La normatividad mexicana es clara en cuanto a la protección del acceso público a las playas. La Ley General de Bienes Nacionales establece que las playas son bienes de dominio público y que todos los ciudadanos tienen derecho a acceder a ellas. Además, la Constitución establece que las playas son inalienables e imprescriptibles.
Sin embargo, en este caso, parece que el hotel no ha cumplido con los requisitos legales para la construcción de un espigón en la playa. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) son las autoridades responsables de supervisar y regular las actividades que se realizan en las playas.
Hasta el momento, no se ha dado respuesta a las preguntas sobre si el hotel cuenta con los estudios de impacto ambiental necesarios para la construcción del espigón y si la playa seguirá siendo pública.
La comunidad local y los usuarios de la playa están pidiendo que se investigue y se tomen medidas para garantizar el acceso público a la playa y proteger el medio ambiente.