El reciente puente vacacional dejó cifras positivas para el sector turístico de Puerto Vallarta, con una ocupación hotelera que alcanzó niveles cercanos al 84% y la llegada de decenas de miles de visitantes, en un periodo que volvió a colocar al destino por encima del promedio nacional. Sin embargo, detrás de estos resultados, distintos actores coinciden en que el repunte no responde a una estrategia institucional sólida, sino al impulso generado desde la sociedad civil, la iniciativa privada y los propios ciudadanos.
Durante los días comprendidos entre el viernes 13 y el lunes 16 de marzo, el destino experimentó una notable afluencia de turismo nacional, en un contexto donde la percepción de seguridad había sido puesta a prueba por hechos recientes. En este escenario, la organización de eventos y la promoción directa por parte de empresarios, prestadores de servicios y habitantes jugaron un papel determinante para atraer visitantes y reposicionar la imagen de Puerto Vallarta.
Festivales como el de Jazz de Primavera, con presentaciones en el muelle de Playa Los Muertos, el Festival de Micheladas en Puerto Mágico, así como encuentros gastronómicos como el Festival de la Hamburguesa en la colonia Versalles y el Festival de la Raicilla “Damajuana”, contribuyeron a diversificar la oferta y generar una experiencia atractiva para los turistas. A ello se sumaron eventos deportivos y sociales como el Marina Vallarta Charity Golf Tournament, que además de su impacto turístico, incorporó un componente de apoyo a causas locales.
En el ámbito marítimo, la llegada de cruceros también aportó flujo de visitantes, con miles de pasajeros que desembarcaron en el puerto y recorrieron distintos puntos del destino, fortaleciendo la actividad económica en comercios, restaurantes y servicios turísticos.
No obstante, voces del sector señalan que la actuación de la Dirección de Turismo Municipal ha sido pírrica frente a este escenario, sin una estrategia clara ni una presencia destacada en la promoción del destino durante este periodo clave. En contraste, fueron los propios empresarios y la población quienes asumieron la tarea de difundir, incentivar y sostener la actividad turística, incluso frente a la necesidad de contrarrestar percepciones negativas derivadas de hechos delictivos recientes.
El resultado, coinciden actores del sector, demuestra que Puerto Vallarta mantiene su atractivo y capacidad de convocatoria, pero también evidencia que el dinamismo turístico actual descansa en gran medida en la iniciativa social y privada, más que en la acción gubernamental.