En Puerto Vallarta la creatividad gubernamental no descansa. Ante el enojo ciudadano por los baches, las calles rotas, el drenaje colapsado y las aguas negras brotando en plena Zona Romántica, el Ayuntamiento ha encontrado la solución perfecta: hacer más hendiduras.
Pero estas no serán simples hoyos cualquiera. No. Serán cráteres artísticos. Hendiduras VIP. Depresiones urbanas con glamour. Porque ahora, en vez de tapar baches, se abrirán espacios para que famosos dejen sus huellas en el concreto.
Y es que el conductor de espectáculos Pepillo Origel reveló que el Gobierno Municipal de Puerto Vallarta le informó que construiría un «Paseo de los Famosos» así como el de Los Ángeles, y lo invitó a ser el primero en colocar sus huellas.
Por supuesto, esto no será gratis, y además de la obra, el Ayuntamiento pagará viáticos y hospedaje, además de honorarios, a los cantantes y actores para que vengan, porque por supuesto, Vallarta no es Hollywood y los famosos no vendrán a una ciudad que apesta a c4c4 y or1n3s para poner de a gratis sus marcas.
Pero en sí, la lógica es brillante: si ya tenemos la ciudad llena de agujeros, ¿por qué no institucionalizarlos? Los ciudadanos se quejan de que las llantas se quedan atoradas en registros sin tapa. El gobierno responde: “esperen a ver cuando estén firmados por celebridades”.
Porque claramente lo que faltaba en las colonias no era pavimento, sino autógrafos en el suelo.
Mientras en Versalles o la Zona Romántica el drenaje apesta la vía pública a diarrea, y en varias calles las aguas negras forman lagunas urbanas, la administración apuesta por el Paseo de las Huellas de Famosos. Una obra que, según el discurso oficial, proyectará a Vallarta al mundo.
Y quizá sí. Tal vez se vuelva el primer destino donde puedas tomarte una selfie con la huella de una celebridad, que apeste a or1n3s (porque no creemos que vayan a limpiarlas).
Algunos ciudadanos ya sugieren que no es necesario invertir tanto en placas. Las huellas podrían plasmarse directamente en el lodo de aguas negras de la Zona Romántica. Material no falta. Textura tampoco.
Además, sería una experiencia más auténtica, más orgánica, más acorde con la realidad que vive el puerto. Porque si algo ha demostrado esta administración es que entiende el concepto de “dejar huella”: las marcas están por toda la ciudad, solo que no precisamente en mármol, sino en asfalto roto.
Dicen que el proyecto se inaugurará en mayo. Y mientras se afinan detalles para que actores y conductores de espectáculos dejen su impronta, los ciudadanos siguen dejando las suyas todos los días: marcas de llantas reventadas, zapatos empapados y paciencia agotada.
Tal vez el nuevo lema municipal debería ser claro: «si no podemos tapar los hoyos, al menos que brillen». Porque en Puerto Vallarta, al parecer, la prioridad no es arreglar la ciudad… sino decorarla.
Y así, entre baches, fugas y basura, el gobierno no construye soluciones: construye escenarios.
Aunque el piso se esté hundiendo, apeste y esté lleno de basura.