La emergencia sanitaria por el brote de sarampión ha dejado de ser una advertencia lejana para convertirse en una realidad crítica que ya golpea directamente a Puerto Vallarta, confirmándose los primeros contagios en las demarcaciones de El Pitillal e Ixtapa.
Esta situación se agrava ante el preocupante panorama que vive el estado de Jalisco, donde la propagación del virus ha escalado a tal nivel que, en la zona metropolitana de Guadalajara, las autoridades han tenido que retomar medidas extremas como la implementación obligatoria del uso de cubrebocas en las escuelas.
La crisis en nuestra región es alarmante, ya que el quinto distrito electoral, que comprende la zona Sierra y Costa, registra ya más de 30 casos confirmados, evidenciando una circulación viral activa que pone en riesgo inminente a miles de ciudadanos.
Ante este escenario de urgencia, el Gobierno Municipal, en coordinación con la Región Sanitaria VIII, ha lanzado una ofensiva masiva para intentar frenar el avance de la enfermedad antes de que el número de infectados se vuelva incontrolable. La meta establecida es aplicar 6,000 dosis diarias durante las próximas tres semanas, en una estrategia de contención intensiva que no tiene precedentes recientes en el municipio.
Las autoridades sanitarias han sido enfáticas al señalar que la vacunación es la única herramienta efectiva para evitar que este brote escale a niveles desastrosos, haciendo un llamado urgente a las personas de entre 10 y 49 años, así como a los padres de familia, para que acudan de inmediato a los puntos de vacunación y completen los esquemas de los menores de manera prioritaria.
La movilización de recursos incluye la instalación de macromódulos de vacunación este sábado 14 de febrero en puntos estratégicos de alta afluencia, iniciando en el domo deportivo La Lija en la colonia Coapinole a partir de las 8:00 de la mañana, y en el estacionamiento de la tienda Costco en Fluvial Vallarta desde las 9:00 horas.
Asimismo, se ha instruido a todas las dependencias gubernamentales, incluyendo cuerpos de seguridad como la Policía Municipal, Protección Civil y SEAPAL, para que su personal se vacune de inmediato, mientras que diversos espacios públicos y oficinas del DIF funcionarán como centros de inmunización permanentes. El tiempo es un factor determinante y la rapidez con la que se logre la cobertura definirá si Puerto Vallarta logra contener este brote o si se verá arrastrado por la misma crisis que ya está alterando la vida cotidiana en las escuelas de Guadalajara.