A pesar de que la Presidencia de la República emitió una declaración preliminar señalando que las afectaciones por las recientes lluvias «no eran graves», la realidad operativa en el terreno parece contradecir esa minimización.
El Gobierno Municipal de Bahía de Banderas, encabezado por el alcalde Héctor Santana García, ha reconocido implícitamente la severidad de los daños al movilizar apoyo humanitario hacia municipios vecinos, confirmando que la población damnificada requiere una asistencia significativa.
La administración de Bahía de Banderas ha centrado sus esfuerzos en acciones preventivas internas tras las fuertes lluvias del sábado, destacando un trabajo «inmediato» y coordinado entre Protección Civil, Obras Públicas y OROMAPAS. El alcalde Santana resaltó que el personal operativo trabajó durante la noche destapando bocas de tormenta, un esfuerzo que, según el comunicado, es parte de una estrategia preventiva que inició meses atrás.
El punto más relevante para el sector crítico es la decisión de la Presidencia Municipal de Bahía de Banderas de activar la solidaridad intermunicipal. El alcalde Santana expresó su «solidaridad» con los municipios hermanos de Puerto Vallarta, Compostela y San Blas, todos ellos con «afectaciones tras la tormenta», un reconocimiento que subraya la magnitud de los daños que la autoridad federal calificó de menores.
Para canalizar el apoyo, Bahía de Banderas ha anunciado la instalación de centros de acopio en distintas dependencias, solicitando donaciones a sus propios trabajadores antes de abrir la convocatoria al público. Esta acción de auxilio directo a los «damnificados» evidencia que la realidad de las comunidades en la región es más compleja y urgente de lo que la voz oficial sugiere.
En un vídeo publicado hace horas, se muestra una primera caravana de ayuda saliendo de Bahía de Banderas con colchones, en otro metraje se ve una fila humana para pasar las despensas en una zona perjudicada.