Con el fin de reafirmar el principio de laicidad, el Órgano de Control Interno del Ayuntamiento de Puerto Vallarta ha emitido un recordatorio a todos los funcionarios municipales para que se abstengan de participar en actividades de culto religioso.
La circular, con fecha del 19 de septiembre de 2025, busca dejar claras las fronteras entre el ejercicio de la función pública y las prácticas religiosas personales, y advierte sobre las posibles consecuencias administrativas de no acatar la disposición.
El documento, firmado por la autoridad investigadora Samantha Georgina Chávez Echegaray, prohíbe explícitamente a los servidores públicos promover, organizar o asistir a eventos religiosos en su calidad de representantes del Ayuntamiento.
Asimismo, se les impide utilizar recursos, tiempo o instalaciones de la institución para dichos fines. La medida busca garantizar que el desempeño de sus labores se mantenga dentro de un marco de «neutralidad institucional», tal como lo establece la Constitución mexicana.
Esta circular se fundamenta en diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en particular el 24 y el 130, además de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público y la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
La disposición legal subraya la necesidad de que los funcionarios públicos actúen siempre con imparcialidad e integridad. El texto puntualiza que la transgresión de esta norma puede ser considerada como una falta administrativa, lo que conlleva consecuencias legales para los infractores.
La medida es un esfuerzo por reforzar la separación entre el Estado y las iglesias, asegurando que la función pública no se vea comprometida por creencias o prácticas religiosas. Este recordatorio a las dependencias municipales, regidurías y secretarías es una acción preventiva para asegurar que las responsabilidades de los servidores públicos se ejerzan con apego a la ley y sin interferencias de carácter religioso, respetando así el marco jurídico del estado laico.