Ante el aumento de encuentros entre humanos y cocodrilos en Puerto Vallarta, la Secretaría de Medio Ambiente (SEMADET) está impulsando una estrategia para fomentar la convivencia armónica y evitar que estos animales sean agredidos o asesinados. Daniel Graff Pérez, director general de Recursos Naturales de la SEMADET, explicó que la iniciativa busca contrarrestar el desconocimiento que a menudo lleva a interacciones negativas.
Según Graff Pérez, la percepción de que los cocodrilos son una plaga es un mito. El crecimiento de su población es lento, y se estima que en toda Bahía de Banderas hay entre 300 y 350 ejemplares adultos. Aclaró que un cocodrilo se considera adulto a partir de los dos metros de longitud, y son precisamente estos los que podrían tener interacciones con las personas.
El funcionario destacó que la violencia a menudo se invierte. En los últimos 52 años, se han registrado 31 accidentes no fatales entre humanos y cocodrilos, con una única excepción mortal. Por otro lado, desde el año 2000, se han documentado al menos dos ataques de humanos a cocodrilos por año, lo que demuestra un patrón de agresión hacia los animales.
La mayor presencia de turistas en Puerto Vallarta ha incrementado la presión sobre la especie, generando más interacciones negativas en las últimas semanas. Graff Pérez subrayó que el reto es significativo en un destino turístico de alta afluencia, donde la falta de conocimiento puede escalar los encuentros.
El director de Recursos Naturales de la SEMADET recordó que los cocodrilos son una parte natural de los manglares de Bahía de Banderas. «Han estado aquí desde hace millones de años y seguirán estando», afirmó. El verdadero desafío, explicó, no es erradicar a los animales, sino descifrar la manera en que los humanos pueden convivir de forma sana y respetuosa con ellos, reconociendo su papel en el ecosistema local.