La paciencia de los vallartenses ha llegado a su límite. A pesar de las múltiples promesas, giras y anuncios oficiales por parte del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, y su Secretario de Transporte, la anhelada renovación del transporte público sigue sin materializarse en las calles de Puerto Vallarta.
Lemus Navarro ha realizado más de media docena de visitas a la ciudad este año, y en cada ocasión, la llegada de nuevas unidades ha sido un punto central de su discurso. Las promesas han variado en cifras y fechas: en enero de 2025, el gobierno estatal anunció un ambicioso Sistema de Transporte Público Eléctrico con 38 nuevas unidades con aire acondicionado y una inversión de casi 900 millones de pesos, con una proyección para que estuviera terminado en octubre. Un mes después, en febrero, se anunciaba la llegada de 76 nuevas unidades más tradicionales para iniciar operaciones, y en mayo, se hablaba de 67 camiones nuevos como urgentes.
En junio, lo mismo y en octubre pasado, igualmente, se siguieron prometiendo estas llegadas de camiones, anteponiendo excusas como que el proveedor ya debía tenerlas listas o que la aduana las retenía. Al día de hoy, solo un camión de muestra nuevo circula en Puerto Vallarta.
El alcalde Luis Ernesto Munguía González, por su parte, ha sido un gestor activo en esta demanda, buscando la mejora del servicio para sus ciudadanos y confiando en la palabra del Gobernador. Sin embargo, al día de hoy —12 de noviembre de 2025—, no se ha puesto en circulación ni un solo camión nuevo con las características prometidas, ni de las flotillas temporales ni del sistema eléctrico.
La consecuencia directa la padece la ciudadanía:
las pocas unidades que operan están en mal estado, con largas esperas y rutas insuficientes. El verano ha pasado, y la promesa de unidades con aire acondicionado, vital en el clima de la costa, se esfumó. Los usuarios tuvieron que soportar el calor en unidades viejas, lo que agrava la calidad de vida y el atractivo turístico del destino.
La realidad es que, mientras los políticos anuncian grandes proyectos de infraestructura como el nodo vial y el puente Amado Nervo, el servicio básico y esencial del transporte público se hunde en el abandono.
La idea central que resuena en las colonias y paradas de camión es una profunda desconfianza. Las promesas reiteradas por el gobernador Lemus y el Secretario del Transporte se han convertido en un símbolo de la falta de palabra y el incumplimiento.
Promesas de Enero/Febrero 2025 (76 camiones): Incumplidas.
Promesa de Mayo 2025 (67 camiones): Incumplida.
Promesa de Octubre 2025 (Sistema Eléctrico con 38 unidades): Incumplida.
La pregunta flota en el ambiente: ¿Por qué a pesar de las constantes giras y los urgentes llamados del alcalde, el Gobierno de Jalisco sigue retrasando una mejora vital para Puerto Vallarta?
La ciudadanía exige que las palabras se transformen en hechos, que los camiones anunciados dejen de ser un titular de prensa y se conviertan en una realidad tangible y digna antes de que la crisis del transporte se vuelva insostenible.
El tiempo corre y las promesas se acumulan sin que la ciudad vea el mínimo avance en este servicio fundamental. Aún se mantiene la esperanza de que las nuevas unidades puedan ser un regalo de Navidad.