Tremenda noticia. En su conferencia de prensa mañanera, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, «se lavó las manos» y sentenció que en Puerto Vallarta «los daños no.fueoen graves» tras el paso del ciclón Reymond.
Así lo dijo, que no se veían venir las lluvias pero que «salvo algunas afectaciones en Vallarta, afortunadamente no son graves», y que si necesitaban algo tenía que pedírselo el gobierno estatal, pero a su juicio, entonces, no es necesaria una intervención federal.
Con esa total indiferencia por lo ocurrido es que para la presidenta de la República más de mil hogares que sufrieron inundaciones en Puerto Vallarta, no merecen o ameritan un apoyo federal.
En su lugar, se sabe que el Gobierno Municipal de Puerto Vallarta realizará una declaratoria de emergencia para inscribirse en el programa de recursos para desastres naturales que tiene el Gobierno de Jalisco.
Habiendo hecho ya lo propio, que es comenzar los apoyos a los damnificados, el Ayuntamiento también buscará los recursos estatales, mismos que difícilmente le serán negados.
Menos mal que el Gobierno de México ya comenzó una nueva y millonaria recaudación cobrándole a los turistas extranjeros de crucero por entrar al país aunque sea una noche, pero si algo le ocurre a esos destinos turísticos no está para apoyar a menos que sean atrasados totalmente.