El alcalde Luis Ernesto Munguía González continúa ausente de Puerto Vallarta desde el martes, de vacaciones en Guadalajara, pese a que la actividad pública utilizada para justificar su viaje a la capital tapatía el martes, fue su participación en un foro relacionado con ONU-Hábitat. El problema es que, una vez cumplida esa actividad, los días posteriores fuera del municipio no han sido explicados públicamente.
La asistencia al encuentro pudo representar una comisión oficial durante las horas o jornadas en que Munguía efectivamente participó. Sin embargo, eso no convierte toda su estancia en Guadalajara en actividad institucional ni explica por qué no ha regresado a atender personalmente una administración municipal que mantiene numerosos asuntos pendientes.
En Puerto Vallarta continúan acumulándose trámites burocráticos, obras que requieren seguimiento, problemas en servicios públicos y diversos conflictos que demandan decisiones del gobierno municipal. Por eso resulta especialmente cuestionable que la Presidencia Municipal no haya informado qué agenda oficial está desarrollando Munguía después del foro, con quién se encuentra reunido o qué gestiones concretas justifican su permanencia fuera de la ciudad.
El foro, en ese sentido, parece funcionar como la explicación del viaje, pero no necesariamente de toda la ausencia. Si existen actividades institucionales adicionales, el Ayuntamiento debería hacerlas públicas. Y si ya concluyó la comisión oficial, también tendría que aclararse desde qué momento los gastos de transporte, hospedaje, alimentos o cualquier otra erogación dejaron de correr a cargo del erario.
La situación adquiere mayor relevancia porque el alcalde encabeza una administración que enfrenta pendientes importantes y cuyo funcionamiento depende, en distintos niveles, de autorizaciones, coordinación política y toma de decisiones desde la Presidencia Municipal. Mientras el alcalde permanece en Guadalajara, los problemas de Puerto Vallarta no entran en pausa.
No se trata de cuestionar que un presidente municipal salga de la ciudad para representar al municipio en un encuentro institucional. Lo cuestionable comienza cuando termina la actividad que motivó el viaje y la ausencia continúa sin una explicación transparente.
Por ello, el Ayuntamiento de Puerto Vallarta debería informar con claridad cuándo terminó la comisión oficial de Munguía, cuál ha sido su agenda posterior, cuándo regresará al municipio y qué gastos públicos se han generado durante toda su estancia. De no hacerlo, la percepción será inevitable: que el foro sirvió como excusa inicial para un viaje cuya prolongación todavía no tiene una justificación pública conocida.
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