No habrá pantallas para ver la inauguración del Mundial en Puerto Vallarta y el sitio Public View del FanFest no alcanzó a ser construido
A menos de 24 horas de que arranque el Mundial 2026, Puerto Vallarta enfrenta una decepción para la afición local: el espacio de visualización pública prometido como parte del fanfest mundialista no estará listo para el partido inaugural de México, pese a que durante meses se vendió al destino como la “playa del Mundial”.
El llamado “Public Viewing”, impulsado por el Gobierno de Jalisco, la Agencia Estatal de Entretenimiento y la Secretaría de Turismo estatal, será inaugurado finalmente hasta el sábado, cuando ya habrá pasado uno de los momentos más esperados del torneo: el debut mundialista en territorio mexicano. En los hechos, el recinto no alcanzó a estar listo para la primera gran cita futbolera del país.
La situación resulta todavía más cuestionable porque, hasta el momento, no se tiene información clara de que se vaya a instalar alguna pantalla pública alterna en Puerto Vallarta para la inauguración del Mundial. Es decir, mientras el discurso oficial prometía una experiencia abierta, familiar y turística para vivir la fiesta mundialista, la población no cuenta con certeza sobre un punto público donde reunirse para ver el arranque del torneo.
El retraso evidencia una falta de planeación difícil de justificar. El Gobierno de Jalisco tuvo prácticamente todo lo que va del sexenio para organizar su estrategia mundialista, además de más de un año con el calendario definido y con la narrativa insistente de que Puerto Vallarta sería uno de los escaparates turísticos del Mundial. Sin embargo, la obra comenzó a acelerarse hasta el último momento, con trabajadores todavía armando estructuras, acondicionando accesos y concluyendo áreas del recinto.
Para un proyecto que fue presentado como emblema turístico, el mensaje es duro: ni siquiera el partido inaugural de México podrá disfrutarse en el espacio que se prometió como punto de encuentro mundialista. La contradicción golpea el discurso oficial, porque si realmente se apostaba por convertir a Vallarta en sede viva de la fiesta futbolera, el primer partido debió ser prioridad absoluta.
La falta de una pantalla pública confirmada para la inauguración también exhibe desinterés hacia la población local. No se trata solo de turistas o de promoción internacional; se trata de que los vallartenses pudieran tener un espacio digno, gratuito y organizado para vivir un evento histórico que, además, ocurre en nuestro país. La ausencia de esa previsión deja la impresión de que el proyecto se pensó más para la foto de inauguración que para acompañar realmente el inicio del Mundial.
El fanfest podrá abrir el sábado y quizá funcionar durante el resto del torneo, pero el arranque ya quedó marcado por la improvisación. Puerto Vallarta fue promovido durante meses como destino mundialista, pero a la hora buena, el principal espacio público no estuvo listo y la ciudad llegó al inicio del Mundial sin una señal clara de organización para que su gente pudiera disfrutar el partido inaugural de México.