Mientras el invierno congela el norte del continente, Puerto Vallarta se convierte nuevamente en el refugio predilecto para miles de viajeros. Este 2025, el destino no solo mantiene su estatus como uno de los favoritos de México, sino que se posiciona como el cuarto destino internacional más buscado por los turistas estadounidenses, superando a gigantes del Caribe como Punta Cana y Aruba.
La Navidad en Vallarta ha dejado de ser una temporada de «visitas familiares» para transformarse en un motor económico sin precedentes. Según datos recientes de la Dirección de Turismo Municipal y el Fideicomiso de Turismo, el comportamiento de este año dará un promedio mensual del 82% en ocupación hotelera de invierno, con días de 95%, pero la cifra se dispara drásticamente a partir de esta semana por las festividades.
Para el último fin de semana del año, las proyecciones indican un lleno total (98% a 100%) tanto en la hotelería tradicional como en plataformas de renta vacacional. Se estima la llegada de casi 200,000 visitantes durante el periodo decembrino, con un notable repunte del mercado canadiense gracias a las nuevas rutas aéreas inauguradas esta temporada.
La derrama estimada para este cierre de ciclo supera los 3,800 millones de pesos, consolidando a la ciudad como el segundo destino con mayores ingresos hoteleros en el país.
Si la Navidad es el auge del consumo, el Año Nuevo es la joya de la corona visual del destino. La Bahía de Banderas se prepara para lo que muchos consideran «el espectáculo más bello de la costa del Pacífico», con pirotecnia iluminado el cielo en toda la curvatura de la costa local.
El epicentro de la celebración será, como ya es tradición, el Malecón. Para despedir el 2025 y recibir el 2026, el Gobierno Municipal ha confirmado un evento masivo que incluirá conciertos gratuitos, música en vivo desde las 8:00 PM con artistas como la Banda Triple Corona y talento local en el Faro del Malecón.
Un espectáculo de drones coordinado precederá al tradicional conteo regresivo. En punto de la medianoche, se activará la pirotecnia musical que podrá ser vista desde cualquier punto de la costa, desde Nuevo Vallarta hasta Mismaloya, creando un efecto de espejo sobre el agua que es la postal más buscada por los turistas.
Más allá de la fiesta
El éxito de este año también se debe a la mejora en la conectividad terrestre y los proyectos de infraestructura que facilitan el acceso desde el Bajío y Guadalajara. Además, eventos alternos como el concierto gratuito en Playa Palmares el 1 de enero buscan diversificar la oferta y evitar la saturación del centro.
Puerto Vallarta despide el 2025 reafirmando que su calidez no está solo en el clima, sino en una industria turística que ha sabido evolucionar para ofrecer seguridad, lujo y tradiciones a un mundo que, hoy más que nunca, quiere celebrar en la playa.