Tras una travesía épica que capturó la atención de la comunidad marítima, el galeón Marigalante Dos finalmente atracó en aguas de la Bahía de Banderas
. La embarcación, que anteriormente operaba bajo el nombre de Jolly Roger en las costas de Cancún, llegó para reclamar el trono dejado por su antecesor, consolidando así la continuidad de uno de los espectáculos turísticos más emblemáticos de México. Su llegada no es solo un movimiento logístico, sino una respuesta directa a la necesidad de revitalizar el patrimonio cultural y recreativo del puerto.
El viaje del nuevo «Marigalante» fue una verdadera odisea náutica de más de 5,000 kilómetros. Partiendo desde el Caribe mexicano, la imponente estructura de madera enfrentó las corrientes del Atlántico antes de realizar la maniobra crítica de cruzar el Canal de Panamá. Tras dejar atrás el istmo, el galeón navegó hacia el norte por las aguas del Pacífico, bordeando las costas de Centroamérica y el litoral mexicano, en un recorrido que puso a prueba la resistencia de su casco y la pericia de su tripulación.
La urgencia de este traslado surgió tras el fatídico incidente de octubre de 2025, cuando el Marigalante original —un barco que simbolizó a Puerto Vallarta desde finales de los años 90— se hundió debido a fallas técnicas irreparables en sus bombas de achique. Aquel suceso dejó un vacío emocional y económico en el sector turístico local.
Sin embargo, al ser el Marigalante Dos una embarcación hermana (o gemela) construida con especificaciones similares, la transición promete mantener la autenticidad que los visitantes esperan del icónico «Barco Pirata».
Desde el punto de vista técnico y de entretenimiento, el antiguo Jolly Roger no requiere de grandes adaptaciones para su nueva misión.
Con su robusta arquitectura que emula los galeones españoles del siglo XVIII, pero construido en su mayoría con metal, el barco está listo para albergar las famosas cenas-show y las batallas de piratas que son marca registrada de la bahía. Los operadores locales han señalado que este cambio representa una «actualización necesaria», ya que la nueva embarcación cuenta con sistemas de navegación y seguridad más modernos, garantizando la protección de los pasajeros.
Con el Marigalante Dos ya fondeado en Puerto Vallarta, se espera que en las próximas semanas comience su nueva etapa operativa tras una breve fase de mantenimiento y cambio de imagen. Su presencia en el horizonte no solo embellece el paisaje marino, sino que reafirma la resiliencia de la industria turística vallartense. Para los locales y visitantes, el ver de nuevo las velas desplegadas frente al malecón es la señal definitiva de que la leyenda pirata en el Pacífico está más viva que nunca.