A partir de este 23 de enero de 2026, Puerto Vallarta enfrenta una inminente crisis de salubridad tras el anuncio oficial de la empresa Red Ambiental de suspender unilateralmente el servicio de recolección de basura en diversas rutas de la ciudad. Esta medida drástica responde a una deuda acumulada que asciende a los 100 millones de pesos, monto que el Ayuntamiento ha fallado en cubrir, poniendo en jaque la operatividad del servicio más esencial para la ciudadanía.
La situación expone una grave irresponsabilidad por parte de la administración municipal, que ha mantenido un adeudo durante siete meses consecutivos. A pesar de que la empresa concesionaria buscó sostener la operación mediante acuerdos de pago fraccionado para no afectar a la población, el gobierno local incumplió irresponsablemente dichos compromisos, ignorando las consecuencias directas sobre la salud pública y el bienestar del destino turístico.
El impacto será visible de inmediato en las calles, donde la basura comenzará a acumularse sin control en las próximas horas. Dado que el modelo de operación se basa en camiones y equipamiento que funcionan bajo un esquema de renta y concesión, la falta de liquidez impide costear el combustible, el mantenimiento y la logística de las unidades, obligando a su retiro y dejando a la ciudad desprotegida ante la generación diaria de residuos.
En su comunicado, Red Ambiental lamentó profundamente la situación, aclarando que realizaron esfuerzos extraordinarios financieros y operativos para no detener los camiones durante los últimos meses. Sin embargo, la empresa ha llegado a un límite financiero que hace insostenible continuar prestando el servicio bajo las mismas condiciones de incertidumbre y falta de pago por parte de las autoridades municipales.
Este escenario es calificado como sumamente grave, pues coloca a Puerto Vallarta al borde de una emergencia sanitaria en plena temporada alta. Mientras la empresa se mantiene abierta al diálogo para una pronta regularización, la ciudadanía queda como rehén de la mala gestión administrativa del Ayuntamiento, esperando una solución urgente antes de que los desechos inunden las vías públicas y focos de infección afecten a las familias vallartenses.