Puerto Vallarta está en su peor época para el deporte. Y no por falta de talento, sino por la ausencia de apoyos por parte de las autoridades que para eso tienen una dependencia y un dinero asignado.
Todos los grupos y atletas que están queriendo ir a competir, van y piden al Ayuntamiento apoyos, recibiendo la misma respuesta: «no hay dinero, pero mucha suerte», siendo alentados sin embargo con algunas lapiceras, libretas y cuerdas para silbato como regalo de consolación.
Las unidades deportivas están en el olvido: mientras la Agustin Flores Contreras se deteriora cada día más por la falta de mantenimiento, y por las noches está convertida en un punto de vicios y mal vivientes.
La que está en El Coapinole está aún peor, con su alberca olímpica actualmente cerrada y sin agua, y el resto de las instalaciones sucumbidas al óxido y el abandono institucional.
Este día, incluso, hubo una competencia estatal de varios deportes que tuvo como sede Puerto Vallarta, pero el Ayuntamiento no dió nada, ni siquiera la bienvenida, lo poco que hubo lo dió el Gobierno de Jalisco.
Es más: hasta la ambulancia preventiva la puso la Cruz Roja, porque la de Protección Civil no estaba disponible. Así de triste está el deporte en Vallarta, el Gobierno Municipal ni agüitas da.
El director actual William Arredondo tiene mucho que explicar: ¿a dónde se van los millones de pesos que el COMUDE tiene para ejercer?